Respuesta directa: Un fabricante mexicano de salsas —que comercializa salsa de chile, salsa barbacoa y envases para el sector de la restauración— necesitaba bolsas con boquilla de 250 ml, 1 l y 2 l para sus salsas. La limitación inmediata era que las botellas de vidrio aumentaban el peso del envío y el riesgo de rotura. Las especificaciones daban prioridad a la recarga para minoristas de 250 ml, al envase familiar de 1 l y al envase para hostelería de 2 l, así como a diferentes diámetros de boquilla cuando el flujo del producto lo requiriera antes de realizar un nuevo pedido.
Perfil del cliente
Un fabricante mexicano de salsas que comercializa salsa de chile, salsa barbacoa y envases para el sector de la restauración comenzó utilizando botellas de vidrio, lo que aumentaba el peso del envío y el riesgo de rotura. Además, la viscosidad de las salsas variaba según el producto. El equipo abordó el proyecto como una especificación específica para cada aplicación, en lugar de una compra genérica de bolsas.
Problemas con el embalaje original
- Las botellas de cristal aumentaban el peso del envío y el riesgo de rotura.
- La viscosidad de la salsa variaba según el producto.
- Las salsas con trocitos podrían obstruir un pico pequeño.
- Los formatos de venta al por menor y de restauración necesitaban un sistema de envasado coherente.
Requisitos de embalaje
- Recambio de 250 ml para el mercado minorista, envase familiar de 1 l y envase para hostelería de 2 l
- Diferentes diámetros de boquilla cuando el flujo del producto así lo requería
- Tapón a prueba de fugas
- Estructura del material adecuada para el manejo de salsas
- Diseño de las etiquetas en español e inglés
Orientación recomendada del embalaje
- Recopila los requisitos relativos a la viscosidad, el tamaño de las partículas, la temperatura de llenado, el proceso de esterilización y el plazo de conservación antes de seleccionar la estructura.
- Utiliza boquillas más grandes para las salsas con partículas visibles y boquillas más pequeñas para las salsas más líquidas, en las que es importante controlar el flujo.
- Antes de iniciar la producción, realiza comprobaciones del llenado, de fugas invertidas, de caídas y de termosellado.
- Prepara paneles frontales y traseros bilingües para la venta multicanal.
- Confirma la cantidad de cajas y la distancia de transporte al seleccionar el tamaño del embalaje.
Resultado del proyecto
- Los formatos de recambio flexibles reducen el riesgo de rotura en comparación con el vidrio.
- La elección del diámetro de la boquilla se ajustaba mejor a la textura del producto.
- Los envases para el comercio minorista y el sector de la restauración podrían compartir un sistema de marca más claro.
- El cliente podría probar las salsas más demandadas antes de ampliar toda la gama.
¿Qué marcas similares deberían consultar primero?
Para un proyecto similar, empieza por confirmar el envase de recarga de 250 ml para venta al por menor, el envase familiar de 1 l y el envase para hostelería de 2 l, así como los diferentes diámetros de boquilla cuando el flujo del producto lo requiera. Los principales riesgos en este caso fueron que las botellas de vidrio aumentaban el peso del envío y el riesgo de rotura, y que la viscosidad de la salsa variaba según los productos.
| Decisión | Por qué es importante |
|---|---|
| Volumen real de llenado | El peso en gramos por sí solo no permite determinar la forma de la bolsa, el espacio libre, el margen de la cremallera ni el ajuste en la caja de cartón. |
| Estructura del material | La barrera, la capacidad de sellado y el contacto con el producto deben adaptarse al producto y al mercado concretos. |
| Imprimir ruta | La impresión digital y la impresión en huecograbado presentan diferentes ventajas e inconvenientes en cuanto al pedido mínimo (MOQ), la puesta a punto, el control del color y los pedidos repetidos. |
| Validación del plan | Los controles de los envases llenos reducen el riesgo de dar el visto bueno a una bolsa que, aunque tenga buen aspecto, falle durante su uso. |